Los Microplásticos En Nuestro Cuerpo

Los microplásticos son partículas de plástico que miden menos de 5 milímetros. Pueden ser fragmentos de plásticos más grandes que se degradaron como bolsas, botellas o redes de pesca. O aquellos fabricados directamente en tamaño microscópico como son las microesferas presentes en cosméticos  exfoliantes, pastas dentales, fibras textiles sintéticas, etc.

Se encuentran en variadas partes: agua potable (las cañerías son plásticas) y en las aguas embotelladas en envases plásticos e incluso en las de vidrios (posiblemente por las tapas plásticas que se usan).  Están presentes en alimentos, especialmente en mariscos, pescados. Pero también en los vegetales (suelos contaminados con microplásticos), leche, frutas. Y, en el aire que respiramos.

Se han encontrado microplásticos y subpartículas de estos, en órganos humanos: pulmones, hígado,  riñones y cerebro. Estudiando las autopsias de cerebros, se ha evidenciado que en los últimos 8 años la concentración de microplásticos  y nanoplásticos han aumentado en un 50%.

Posibles daños en nuestro cuerpo

Los nanoplásticos, que son mil veces más pequeños que los microplásticos, pueden entrar a las células y causar  daño en el interior de estas.

Disruptores endocrinos. Algunos microplásticos contienen o absorben sustancias químicas como ftalatos, BPA, dioxinas, que alteran hormonas y pueden afectar el sistema reproductor,  metabolismo e incluso el desarrollo.

Problemas gastrointestinales. Pueden alterar la microbiota intestinal y producir inflamación crónica o cambios en la absorción de nutrientes.

Hasta la fecha, no está claro cuáles serían los reales daños que  pueden provocar. Aunque es difícil eliminarlos por completo, podemos tomar las siguientes medidas

  • Evite plásticos de un solo uso (botellas, bolsas).
  • Use filtros para agua (como filtros de carbón activo).
  • Prefiera ropa de fibras naturales (algodón, lino).
  • Cocine con utensilios sin plástico.

Elija cosméticos sin microperlas plásticas