
Un estudio científico publicado en la revista Molecular Systems Biology , concluye que los endulzantes artificiales pueden disminuir la cantidad de algunas bacterias que hacen bien al ser humano, las probióticas. Si embargo esos resultados no pueden extrapolarse a los humanos:
1- NO SE REALIZO EN HUMANOS. Tal estudio fue hecho en laboratorio, donde se cultivaron muchas cepas de probióticos con 39 diferentes endulzantes artificiales.
2 – El tubo digestivo y particularmente el colon, es un ambiente completamente diferente a las placas de vidrio donde se realizaron los experimentos . En el intestino, los endulzantes artificiales se mezclan con muchas sustancias (alimentos, secreciones digestivas, etc.), y no sabemos qué ocurre con los endulzantes artificiales en su trayecto hacia el colon.
3- Además, los endulzantes artificiales en gran parte se absorben al torrente sanguíneo antes de llegar al colon.
4 – Entonces la concentración de endulzantes artificiales que alcanzarían a las bacterias probióticas en el colon, es muchísima más baja que las utilizadas en tal estudio.
5 – Será necesario esperar nuevos estudios y realizados en HUMANOS para llegar a una conclusión.