Entendiendo los Beneficios de la Dieta Mediterránea

Para entender los beneficios de la tal llamada dieta mediterránea, es necesario separar lo relacionado con el peso corporal y la protección cardiovascular

La pérdida de peso de esta dieta, se debe principalmente a un factor cultural de los hábitos alimentarios que encontramos en muchos países del viejo continente. Estos son: 

  1. No comer entre comidas. En Paris, Londres, Florencia, etc. no verán la enorme cantidad de gente comiendo por las calles, como sí las vemos en nuestro país, EEUU, México; países con una alta incidencia de obesos
  2. Tamaño de las porciones. Las porciones que se sirven son razonables y muchos más pequeñas que las que se sirven en EEUU y México (especialmente lugares como Hermosillo)
  3. No existe la cultura de la abundancia del “picoteo” , cocktail o aperitivo previo a las comidas principales, que caracterizan a nuestras reuniones sociales, donde en ocasiones la cantidad de calorías y grasas sobrepasa a la de la misma comida (almuerzo ó cena). Esto es frecuente observable en las fiestas de matrimonio.

Los tres puntos anteriores tienen que ver principalmente con el manejo del peso, lo que les permite a los europeos más facilidad en mantenerse en su peso óptimo, en comparación con lo que encontramos en EEUU, México y en nuestro propio país.

Sin embargo dentro de los alimentos que conforman la dieta mediterránea, se encuentran ingredientes que posee un efecto de protección cardiovascular e incluso de ciertos cánceres. Dentro de estos destacan las sustancias fitoquimicas presentes en los vegetales, como son los antioxidantes naturales, los sulfurofanos, los isotiocianatos, el indol 3-carbinol, entre los principales.

También es importante mencionar los polifenoles que contiene el aceite oliva y el vino, especialmente el tinto. El tirosol es uno de estos polifenoles. Su virtud hacia la salud se debe a que es un potente antioxidante, siendo una de sus funciones el evitar que se oxiden las moléculas del colesterol malo también conocido como LDL.
Sólo cuando el colesterol LDL se ha oxidado ejerce su rol dañino, introduciéndose en el espesor de la pared arterial formando las placas de ateromas. Estas corresponden a la lesión básica de la aterosclerosis ( y por lo tanto del infarto).
En la comunidad científica se está llegando a un consenso de la necesidad de medir en la sangre en forma rutinaria el LDL oxidado . Actualmente se determina en los laboratorios sólo el LDL total (oxidado y no oxidado). Como conclusión, más importante que mantener un LDL bajo, es evitar es que este se oxide, y ahí es donde actúa el tirosol presente en la dieta mediterránea.
Para los que no les guste el vino, el tirosol también se ha encontrado en el vermouth y en la cerveza.